Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘cambio organizacional’

Trabajar en pos de la satisfacción del cliente suele quedar muchas veces en un lema que la empresa comunica hacia el exterior. El verdadero entendimiento del mismo comienza con el reconocimiento de la necesidad de un cambio hacia el interior de la organización.

La modificación e innovación de aquellas pautas y modos de actuar fuertemente arraigados en las culturas empresariales es el primer paso hacia llegar a una compañía orientada en el cliente.

La incertidumbre que todo cambio organizacional naturalmente genera queda reducida ante la aplicación de herramientas como el Data Mining, capaces de lograr un entendimiento integral del cliente y una búsqueda de oportunidades generadoras de nuevas ofertas de valor.

Read Full Post »

“Aprender a aprender: el nuevo desafío de las organizaciones inteligentes”

 


“Nuestro más profundo temor no es el de ser inadecuados.
Nuestro más profundo temor es el de ser poderosos más allá de toda medida.
Es nuestra luz la que más nos asusta, no nuestra oscuridad.
Nos preguntamos a nosotros mismos: ¿Quién soy yo para ser brillante, talentoso, magnífico?
Y en realidad… ¿quién eres tú para no serlo?
NELSON MANDELA

 

La capacitación permanente

La educación es un proceso que dura toda la vida y se lleva a cabo tanto formal y sistemáticamente (en un colegio, universidad o instituto), como también informalmente, por el intercambio de experiencias – tanto personales como laborales – a lo largo de la vida.

Formadores_1La formación significa cosas distintas para cada persona, y puesto que tiene que ver con el aprendizaje humano, es un terreno tan complejo como nosotros mismos.

La formación es el proceso que amplifica el aprendizaje y proporciona un contexto para el mismo en tres aspectos principales:

  • el conocimiento y cómo aplicarlo,
  • el aprendizaje de habilidades, y
  • el aprendizaje en el plano de las actitudes.

Ahora bien, ¿qué se entiende por aprendizaje? El diccionario nos dice que es “el proceso de adquirir conocimientos, habilidades o, capacidades por medio del estudio, la experiencia o la enseñanza”. Los resultados del aprendizaje son claros: mejor rendimiento, nuevas habilidades, nuevos conocimientos y nuevas actitudes.

Si nos especializamos en el marco de una organización, el propósito de la formación consiste en hacer que la compañía sea más eficaz y tenga más éxito mediante la mejora del rendimiento conjunto de los individuos que la componen.

 

El nuevo desafío de las organizaciones inteligentes

Uno de los teóricos más importantes de la gestión moderna, Peter Senge, afirma que las entidades que pretendan avanzar y pervivir en el futuro deberán ser “organizaciones inteligentes” capaces de “aprender a aprender”. Este cambio de actitud supone la predisposición permanente al aprendizaje profundo y comprometido, como también a la constante actualización de conocimientos como método de trabajo para lograr una mejora tanto a nivel personal como profesional.

Formadores_2Las empresas buscan una ventaja competitiva en tres terrenos: utilizar la mejor y más moderna tecnología y emplear los sistemas de trabajo más eficaces, sin embargo ambos aspectos están también a disposición de la competencia. El tercer aspecto, la capacidad de aprender más rápido que la competencia, quizás sea la única ventaja competitiva sostenible en el largo plazo.

El economista estadounidense Lester Thurow afirmaba quince años atrás que “las cualidades de la fuerza de trabajo serán el arma competitiva básica del siglo XXI, y las personas especializadas la única ventaja competitiva perdurable (…) las organizaciones serán redes finas de conocimiento que se limitan a conectar necesidades con recursos en cualquier lugar del planeta.”

Una organización en aprendizaje permanente es aquella que reconoce la importancia de las personas que la componen, fomenta su pleno desarrollo y crea un contexto en el que puedan aprender. Esta nueva clase de organización empresarial es posible porque los seres humanos somos educables por naturaleza.

La organización en aprendizaje permanente es la innovación fundamental en el comienzo de este nuevo siglo.

Uno de los mayores enemigos del aprendizaje es creer que uno “ya sabe” todo lo que hace falta saber en la organización o que uno no tiene nada más que aprender. Esto, según sea el caso, ocurre en las organizaciones porque simplemente está mal visto “no saber”, o por nuestra arrogancia en ciertos dominios.

Por todo esto, resulta de vital importancia “formar a quienes forman”, es decir, contribuir a la capacitación de agentes o instructores que puedan operar con una amplia gama de herramientas conceptuales y prácticas para el desarrollo y fortalecimiento de sus organizaciones.

 

El rol del “formador de formadores”

Todas aquellas personas que forman parte de una empresa y quieran capacitar a otras en un campo específico requieren  formación. Para quienes son los encargados de promover el aprendizaje y la participación activa de su entorno empresarial, es prioritario que conozcan y comprendan técnicas, conceptos y propuestas para planificar y llevar a cabo acciones formativas en el proceso de capacitación orientado a adultos.

En las organizaciones en aprendizaje permanente, el formador es la persona clave, porque debe estar plenamente involucrado con la organización en este proceso. 

Una empresa debe estar dispuesta a afrontar el desafío que hoy se le exige a toda formación: desarrollar en los asistentes el aprendizaje generativo, es decir, “aprender a aprender”. Normalmente no se nos enseña a aprender y en consecuencia, tampoco a enseñar. Ésta es la diferencia que hay entre darle un pescado a una persona y enseñarle a pescar.

El formador es un facilitador del aprendizaje, debe actuar como un “verdadero maestro”, movilizando, ayudando a despertar y a permitir “darse cuenta”.

¿Qué necesita implementar un capacitador a la hora de su práctica?

Todo “formador de formadores” necesita elaborar determinadas estrategias que le permitan lograr su objetivo como capacitador, para lo cual hace falta que sea capaz de:

  • Formadores_3Escuchar y ser escuchado
  • Identificar obstáculos o resolver problemas para realizar proyectos o satisfacer necesidades individuales, grupales o institucionales.
  • Encarar diferentes estrategias realistas (tiempo, recursos, información, dinámicas grupales).
  • Reevaluar en forma continua la situación y, si es necesario, cambiar la estrategia, afrontando las resistencias al cambio.
  • Cooperar con otros, interrelacionándose.
  • Tener una mirada amplia que contemple la diversidad y que no se encierre en sus propios límites.

 

El formador como agente de cambio organizacional

La capacitación brindada por la empresa es un recurso dinamizador, que colabora a que el adulto aprehenda su mundo y lo transforme. Dinamiza porque se convierte en un instrumento esencial en los proceso de cambio que llevan tanto las personas como las organizaciones.

La capacitación se lleva a cabo cuando existe una actitud abierta de preparación constante para dar respuestas comprometidas, actualizadas y significativas.

Las estructuras organizativas son resistentes a los cambios, ya que crean estereotipos de relación que se incorporan a la cultura y perduran más allá de los individuos. La capacitación colaborará a que la organización se modifique a sí misma, a que dude de sus propios aprendizajes, a poner en contexto la experiencia aprendida, para que la persona misma pueda imaginarse qué aprendizajes necesitaría en el nuevo contexto. Esto implica reflexión en la acción, donde aprender se convierte en hacer. Se aprende, sobre todo, actuando.

La capacitación podrá ayudar a la adaptación o al cambio en la medida en que colabore o no con la organización, en el proceso de convertirla en una organización inteligente, que requiere de sujetos que aprehendan en un contexto plagado de complejidades, y se reconozca a sí misma en esta complejidad.

 

El formador como actor

Formadores_4 Cualquier empleado de la organización, desde el presidente hasta el empleado, tiene un conocimiento con posibilidades de ser transmitido.

Todos desempeñan, al igual que los actores de una obra, un rol dentro de la organización. El trabajo es teatro”, por lo tanto aquel que se desempeñe como “formador de formadores” deberá actuar en consecuencia, conociendo cuál es el público que tiene, en este caso, el perfil y naturaleza propia de la organización. Deberá, además, conocer técnicas de manejo de grupo y conocimiento sobre la diversidad del auditorio para poder captar, cual actor, las necesidades específicas de su público en el logro de su objetivo de formar y capacitar.

Lawrence Stenhouse, uno de los grandes pedagogos del siglo XX, afirma que “el formador es un artista cuya actuación se dirige hacia el logro de la transacción interpersonal de conocimientos”.

El “formador de formadores” es aquel que aproveche y capitalice saberes, vivencias y experiencias previas, y cree también las condiciones para poder reflexionar sobre ellas.

El entrenamiento y preparación de quienes serán los encargados de reproducir modelos en el interior de sus respectivas organizaciones se convierte hoy en día en una valiosa herramienta que contribuye al crecimiento y éxito del negocio.

Read Full Post »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 85 seguidores